miércoles, 7 de julio de 2010

DISCURSO EN CONMEMORACIÓN DEL 153 ANIVERSARIO DE LA MUERTE DEL SR. GENERAL DE BRIGADA RAMÓN BELLOSO.

Estamos en la antigua finca de Monserrat, rindiendo homenaje de gratitud y de reconocimiento inmortal, a un autentico héroe de la república, al General de Brigada don Ramón Belloso, en el 153 Aniversario de su muerte.

Este día enaltecemos ante la conciencia cívica, quien fuera un guerrero ejemplar, integro y extraordinario soldado, que se puso al servicio de su país, para defenderlo de cualquier ataque a su soberanía.

Ahora, con este acto de justicia, las actuales generaciones estamos recordando el pasado para restaurar la memoria de un gran soldado, un varón predilecto que va a incorporarse, finalmente, en el monumento cívico de todos los salvadoreños.


El Sr. general Ramón Belloso fue un ciudadano de mérito, soldado de honor y de entereza, de ánimo resuelto, leal, de espíritu guerrero y de valor temerario, virtudes que lo distinguieron en grado superior; y fue norte y guía de su vida pública, servir dignamente a la patria, sin ser jamás instrumento de las pasiones y querellas de liberales y conservadores.


El Sr. general Belloso, nació en el año de 1810, en el barrio de Candelaria de la ciudad de San Salvador, siendo sus padres don Pedro José Belloso y doña Tomasa Renderos.


El general Belloso es el prototipo del militar salvadoreño, donde se conjugan el patriotismo, el valor y la lealtad de un soldado que viste el uniforme de la fuerza armada de el salvador.


Sirvió a su país por 30 largos años desde 1827 a 1857, desde soldado raso hasta general de brigada, habiendo obtenido todos sus ascensos en la escuela de los acontecimientos bélicos, en el fragor de los cañones y de la vida rígida del cuartel.


Sin embargo, fue muy disciplinado, fiel cumplidor de las ordenes que sus superiores le encomendaban, en resumen fue un cumplidor de las ordenes asignadas a su persona y a su unidad.


Una de sus primeras acciones en defensa del Estado, fue en febrero de 1833, cuando la capital salvadoreña era asediada por las turbas de ladrones, quienes aprovechando la debilidad del gobierno y de la caída del jefe de estado don mariano prado, pusieron en serio peligro las vidas de los capitalinos.


Entre sus más importantes luchas y puestos desempeñados podemos mencionar los siguientes:
Comandante de armas de san miguel, septiembre de 1844, sustituyendo al coronel Gerardo Barrios.


Participó en la guerra de el salvador y honduras en contra de Guatemala de 1851.
Fue nombrado gobernador y comandante general del departamento de san salvador el 21 de febrero de 1854.


En atención a su patriotismo, aptitudes y méritos, el 27 de julio de 1856 fue nombrado general de división del ejército de Nicaragua.


En 1856 combatió contra el filibustero general y doctor William Walker, en los sangrientos combates de Masaya y en Granada, asegurando de esta forma la independencia de Nicaragua y de toda Centro América.


A partir del 20 de mayo de 1857 el general Ramón Belloso, Comandante en Jefe de los Ejércitos de El Salvador y Nicaragua, entregó el mando de las tropas salvadoreñas al general Gerardo Barrios.


Después de dicha campaña, que duró casi un año, el general Belloso regreso a su patria; a la cual sirvió en sus últimos días, durante el gobierno del Presidente don Rafael Campo.
El 18 de junio de 1857 se retiró a la vida privada, y el 27 del mismo mes y año, murió víctima del cólera morbus, en la finca Monserrat; enfermedad que ya había terminado con la vida de miles de salvadoreños.


Sin pompa ni lujo, sin los honores de ordenanza, así fue sepultado el General de Brigada Ramón Belloso, bajo la copa de los conacastes de la entrada de Monserrat.
La laja y la cruz colocada sobre la tumba del General Ramón Belloso y los conacastes han desaparecido.


La civilización los removió y transformo en zona urbana la propiedad rural de la familia Belloso.
Nada permite hoy, identificar la tumba de este ilustre personaje, sino este espacio en donde hace ya 53 años, que el señor Presidente de la República Tcnel. José María Lemus, inauguró un monumento y colocó la primera piedra, para la edificación de este centro educativo que dignamente lleva el nombre del General Ramón Belloso.

¡loor a los héroes de la patria!